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Estrategia: Pieza Angular en las Organizaciones

Introducción: Navegando la Turbulencia

El cierre del año se define por una confluencia sin precedentes de turbulencia geopolítica y disrupción tecnológica, creando un entorno operativo para las organizaciones que es a la vez complejo e impredecible.


En este contexto, la necesidad de una planificación y ejecución efectivas nunca ha sido más urgente para los líderes empresariales. Sin embargo, la respuesta común a esta presión es caer en la trampa de la planificación reactiva: ciclos rápidos de decisiones que, aunque parecen ágiles, a menudo desvían a la organización de sus objetivos de negocio fundamentales y generan una sensación de movimiento sin progreso.

Mar caótico

En este escenario volátil, una estrategia bien definida no puede ser un documento estático que se revisa anualmente. Su estrategia debe convertirse en la pieza angular, el pilar dinámico que proporciona estabilidad y dirección. Es la herramienta esencial que permite a una organización no solo sobrevivir, sino prosperar, transformando la complejidad en oportunidad y asegurando un crecimiento resiliente y enfocado. Comprender la naturaleza de este nuevo campo de batalla es el primer paso para dominarlo.


1. El Campo de Batalla Moderno: Comprendiendo la Complejidad

Para liderar con eficacia, es imperativo diagnosticar con precisión el entorno operativo. Los enfoques tradicionales y lineales, diseñados para un mundo predecible, son insuficientes en el panorama actual. La mayoría de las situaciones a las que se enfrentan hoy las organizaciones son complejas, un concepto rigurosamente descrito en el marco Cynefin. Un sistema complejo no es simplemente complicado; es fundamentalmente diferente.

Modelo Cinefyn

Las características de un sistema complejo definen el actual entorno de negocios:

  • Involucra una gran cantidad de elementos interactuantes: Múltiples agentes, tecnologías y mercados se entrelazan de formas imprevistas.

  • Interacciones no lineales: Pequeños cambios pueden tener consecuencias desproporcionadamente grandes. Esto significa que una pequeña startup con una nueva tecnología, antes considerada irrelevante, puede desmantelar su cuota de mercado en un solo trimestre.

  • Emergencia: El conjunto es mayor que la suma de sus partes. Las soluciones no pueden imponerse desde arriba, sino que surgen de las circunstancias. Esto implica que la "mejor práctica" de su competidor no puede ser copiada y pegada en su organización; la solución ganadora debe cultivarse desde dentro, en respuesta a sus condiciones únicas.

  • Historia integrada: El pasado está integrado en el presente y la evolución es irreversible.


Este contexto contrasta drásticamente con los contextos simples, como el procesamiento del pago de un préstamo, donde un líder puede simplemente "percibir, categorizar y responder" basándose en prácticas establecidas. En un entorno simple, la relación causa-efecto es clara y directa.


Pero aplicar esta lógica a los desafíos estratégicos de 2026 es un error fundamental, pues en un contexto complejo solo podemos entender por qué ocurren las cosas en retrospectiva.


Una vez que los líderes reconocen que operan en un dominio complejo, deben abandonar la necesidad de imponer soluciones y, en cambio, crear las condiciones para que la estrategia pueda emerger, sondeando el entorno, percibiendo los patrones y respondiendo con intención. Esto exige una forma completamente nueva de pensar sobre la estrategia y su anclaje fundamental.


2. De la Reacción a la Intención: Anclando la Estrategia en un Propósito Claro

En un entorno turbulento y complejo, el ancla más crítica para cualquier estrategia es un propósito claro y resonante. Sin un "Porqué" fundamental que guíe a la organización, cualquier plan, por ágil que sea, se vuelve puramente reactivo. La empresa pierde su dirección a largo plazo y se convierte en un barco a la deriva, a merced de las olas del cambio constante.


Es precisamente porque el entorno es complejo y las respuestas no pueden predecirse, que un propósito inquebrantable se convierte en la única brújula fiable para la toma de decisiones descentralizada.


Como explica Simon Sinek, las organizaciones más influyentes empiezan con el PORQUÉ. Lo que una empresa hace (sus productos o servicios) no es la razón de su existencia; es la prueba tangible de su causa o creencia. Apple, por ejemplo, no existe para fabricar ordenadores. Existe para desafiar el statu quo y potenciar al individuo. Sus productos fantásticos son la manifestación de esa causa. Esta claridad de propósito es lo que genera una fidelidad asombrosa, mucho más allá de las características de un producto.

Circulo Dorado

Un propósito claro, o una "Causa Justa" como se describe en la teoría del Juego Infinito, proporciona la estabilidad necesaria para navegar la incertidumbre. Una Causa Justa, a diferencia de una simple misión, es intrínsecamente abierta e inclusiva, diseñada para perdurar más allá de cualquier líder y para servir a otros antes que a la propia organización. Funciona como una luz guía que permite a los equipos tomar decisiones alineadas de forma autónoma, sin necesidad de una dirección constante desde la cúpula.

Cuando todos en la organización comprenden y creen en la causa, se fomenta el compromiso, la innovación y la resiliencia.

Con un propósito definido como ancla, el siguiente paso es construir un marco que traduzca esta intención elevada en acción enfocada y medible, un puente que conecte la visión con los resultados tangibles.


3. El Puente entre Estrategia y Resultados: Simplificando la Ejecución con OKR

Para evitar que los grandes planes estratégicos se pierdan en la ejecución diaria, las organizaciones necesitan un marco simple y poderoso que traduzca la visión en acciones concretas y medibles.

Corazion AQ

Los Objetivos y Resultados Clave (OKR) son la solución a este problema crónico, proporcionando un lenguaje común para que toda la organización se alinee y se enfoque en lo que realmente importa. Sin embargo, la adopción de OKR no es una solución mágica. Su poder reside en la disciplina de su implementación y en evitar el error común de confundirlos con una simple lista de tareas.


El marco de OKR consta de dos componentes fundamentales:

  • Objetivo (O): Responde a la pregunta de QUÉ se debe lograr. Un buen objetivo es significativo, concreto, orientado a la acción e inspirador. Debe ser una meta trascendente que movilice al equipo.

  • Resultados Clave (KRs): Responden a la pregunta de CÓMO creemos que podemos contribuir en el objetivo. Los KRs eficaces deben ser específicos, con un marco temporal definido, agresivos pero realistas, y sobre todo, medibles y verificables. Como regla de oro: "Si no incluye una cifra, no es un resultado clave".


Los OKR otorgan a las organizaciones lo que John Doerr llama "superpoderes". Los dos más importantes para combatir la pérdida de foco son:


  1. Concentrarse y comprometerse con las prioridades: Los OKR obligan a los líderes y a los equipos a tomar decisiones difíciles sobre qué es lo más importante, dejando claro también lo que no lo es.

  2. Coordinarse y conectar para trabajar en equipo: La transparencia del sistema OKR permite que todos, desde el CEO hasta el colaborador de base, vean los objetivos de los demás, identifiquen interdependencias y alineen sus esfuerzos.


Si bien establecer OKR proporciona el enfoque necesario, su verdadero poder se desbloquea a través de una cadencia disciplinada de seguimiento y adaptación, asegurando que el plan se mantenga vivo y relevante.


4. Manteniendo el Rumbo: La Cadencia de Seguimiento y Adaptación


Como señala Marco Najera en su análisis sobre la ejecución estratégica, "uno de los grandes errores en el proceso de planeación estratégica es justamente la falta del seguimiento". Esta idea subraya una verdad fundamental: la estrategia no es un evento único, sino un proceso vivo que requiere atención y ajuste continuos. Sin un mecanismo de seguimiento riguroso, incluso los mejores planes se desvanecen ante las presiones operativas del día a día.


Para mantener el rumbo y asegurar que los OKR se traduzcan en resultados, es crucial establecer una cadencia de revisión. El ciclo trimestral es el ritmo más efectivo, ya que se alinea perfectamente con el marco temporal de la mayoría de los OKR y permite una adaptación rápida sin perder la perspectiva a largo plazo. Reunirse al inicio de cada trimestre para "aplicar el factor acelera" permite a los equipos confirmar objetivos, revisar el progreso de los proyectos estratégicos y ajustar las prioridades.


Un mecanismo formal y cada vez más adoptado para este proceso son las Revisiones Trimestrales de Negocio (QBR). El estudio El estado de los OKR 2021,2022, 2024, destaca que "la combinación de OKR y QBR" es una práctica creciente para asegurar la alineación y coordinación entre los equipos . Este ciclo es la encarnación de la estrategia: los OKR establecen el destino ambicioso para el trimestre, mientras que los QBR funcionan como los puntos de navegación críticos, permitiendo al equipo corregir el rumbo en tiempo real basándose en datos concretos, no en suposiciones.


Este es el motor que permite a las organizaciones adaptarse a la turbulencia no como una amenaza, sino como una oportunidad, preservando y generando valor en cada ciclo.


Conclusión: La Estrategia como Proceso, no como Monumento

Al cerrar 2025, en medio de una incertidumbre que se ha convertido en la nueva normalidad, el valor de la estrategia ya no reside en su perfección como documento, sino en su dinamismo como proceso.


Hemos superado el paradigma de la planificación estratégica como la creación de un monumento estático, diseñado desde la cúpula y entregado para su ejecución inflexible. El nuevo paradigma concibe la estrategia como un organismo vivo: un proceso emergente y ágil, anclado firmemente en un propósito claro y potenciado por marcos como los OKRs que conectan la visión con la acción diaria.


Para los líderes en las organizaciones el llamado es claro. Es hora de abandonar la ilusión de control que prometen los planes rígidos y abrazar un enfoque que fomente la adaptabilidad, la alineación y el aprendizaje continuo. Al hacerlo, no solo navegarán con éxito la turbulencia actual, sino que construirán organizaciones resilientes, innovadoras y preparadas para prosperar en cualquier futuro que se presente.


Fuentes de Consulta

  • Agile Quest (2021). Guía de Adopción OKR.

  • Doerr, J. (2018). Mide lo que importa.

  • Kaplan, R. S., & Norton, D. P. (2004). Mapas Estratégicos.

  • Leopold, K. (2016). Practical Kanban.

  • Senge, P. (1993). La Quinta Disciplina.

  • Sinek, S. (2009). Empieza con el porque.

  • Snowden, D. J., & Boone, M. E. (2007). A Leader’s Framework for Decision Making. Harvard Business Review.


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